Las Escuelas Fiscales

Deuteronomio 6 da un mandamiento bien claro a los padres de familia que es su responsabilidad, y no la del gobierno, para educar a sus hijos. Piensa por un momento sobre la siguiente pregunta antes de continuar a leer. ¿Cuál es el propósito de la educación? Cuándo yo estaba en el seminario teológico en los Estados Unidos yo aprendí la respuesta de los Puritanos a esta pregunta. Es muy básico: Educación para salvación. Un niño debe aprender para que pueda leer la Biblia y llegar a la salvación en Jesús. Hace años en los Estados Unidos el único libro que un niño tenía era la Biblia. Cuan tan diferente la educación solía ser. ¿Y qué importa si su hijo aprende inglés, francés, y calculo, y consigue un trabajo en que gana mucho dinero si no conoce a Jesús?

Hay muy pocos profesores en escuelas fiscales que son hijos de Dios. No tiene sentido confiar en ellos para criar a sus hijos. En la comunidad cristiana en los Estados Unidos muchos piensan que es pecado por un profesor trabajar en una escuela fiscal. Estas escuelas son parte del sistema malvado mundial de la bestia (vea las enseñanzas del libro de Apocalipsis si no sabe que es este sistema). Este sistema es contra Dios. Además de esto, no tiene sentido para confiar en otro para enseñar a su hijo si no es un hijo de Dios, sea entrenador de futbol o danza, profesor de ajedrez o pinturas. Este no es un asunto neutral. Es un asunto de la vida y la muerte. Los niños deben estar leyendo y memorizando la Escritura cada día. Deben estar bajo la enseñanza de sus padres según el mandamiento de Dios en Deuteronomio 6. El pastor Doug Wilson escribió un libro advirtiendo los padres contra los peligros de las escuelas fiscales. Los niños absorban todo. Si reciben vistas de personas mundanas 30 horas a la semana o más, es improbable que cuando sean jóvenes seguirán el camino estrecho que va a la vida. Los padres tienen que sacrificar mucho para enseñar a sus hijos. Pero esta es una parte de ser un padre, y  un padre cristiano.

En muchos casos las escuelas cristianas no son tan diferentes. En la ciudad pequeña donde yo vivo hay una escuela y colegio cristiano. Un padre que tiene un joven en este colegio me dijo que hay drogas adentro del colegio. ¿Por qué voy a enviar mis hijos a un lugar donde hay drogas? La influencia de los niños y jóvenes que asisten estas escuelas es un gran impedimento a la santidad de nuestros hijos. Salmo 1 nos advierte de esto. Pro 22:6  Instruye al niño en el camino que debe andar; y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.

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